El tabaco

El tabaco es una planta, cuyas hojas preparadas convenientemente, se fuman, se mascan o se aspiran en polvo por la nariz.

¿Cuáles son las sustancias que lo componen?

Si bien se estima que participan alrededor de 4000 elementos químicos en su composición, los más nocivos (o dañinos) para la salud son:

• Nicotina
• Monóxido de carbono
• Alquitrán

La nicotina se encuentra en las hojas y en las semillas del tabaco del cual se extrae. Es un líquido incoloro que se ennegrece en el aire, oleaginoso y muy venenoso, que actúa intensamente sobre el sistema nervioso.

Lo más importante que usted debe saber acerca de la nicotina, es que:

• Actúa sobre el sistema nervioso central
• Aumenta la frecuencia cardíaca
• Provoca hipertensión arterial
• Es responsable de la contracción de los vasos sanguíneos, fundamentalmente de las arterias que se encuentran en los brazos y piernas, lo cual dificulta la circulación sanguínea
• Con respecto al monóxido de carbono decimos que es un gas incoloro que se desprende del extremo del cigarrillo. A medida que éste se va consumiendo, una vez que penetra en el organismo, actúa impidiendo que la hemoglobina (sustancia a la cual se pega el oxígeno para ser transportado en la sangre y que se encuentra en los glóbulos rojos), tome el oxígeno que respiramos para distribuirlo a todo el organismo.

En relación con el alquitrán le diremos que, asociado a otros componentes químicos presentes en el humo del cigarrillo, es un agente cancerígeno, es decir, que genera cáncer.

Por qué fumamos?

Fumar es un hábito que una vez adquirido, cumple con los criterios de drogadicción a saber:

• Tolerancia
• Dependencia
• Abstinencia, en ausencia de la misma
• Actitud compulsiva

La principal responsable es la nicotina, sustancia con alto poder de adicción.

Por qué debemos dejar de fumar?

Es importante que Usted sepa que existen enfermedades causadas por el tabaco, y otras ligadas o en relación al consumo del mismo, a saber:

Enfermedades originadas por el consumo de tabaco

• Enfermedades del corazón
• Enfermedades del pulmón

Enfermedades ligadas al consumo de tabaco

• Cáncer de boca
• Cáncer de laringe
• Cáncer de esófago
• Cáncer de vejiga

Qué tipos de fumadores existen?

Toda esta introducción nos orienta acerca de la persona fumadora o “fumador activo”. Veamos entonces que sucede con el llamado “fumador pasivo o fumador involuntario”.

El fumador pasivo es toda aquella persona que por estar en contacto con una persona que fuma, aspira el humo de ese cigarrillo, situación que se agrava por dos motivos fundamentales, a saber:

1) Al no implementarse la ley que prohibe fumar en espacios públicos, el fumador involuntario está obligado a estar en contacto permanente con el efecto tóxico del tabaco, sea en el ámbito laboral como en el de esparcimiento.

2) El humo que se acumula en el ambiente no solo es el que exhala la persona que en ese momento está fumando, (humo filtrado por los pulmones del fumador), sino también el que se desprende del cigarrillo encendido, que en definitiva, es el más perjudicial, dado que no ha pasado por ningún tipo de filtro.

Preguntémonos ahora cuáles son las enfermedades más comunes que se observan en el fumador pasivo. Estas son:

• Infecciones respiratorias
• Irritación de ojos, nariz y garganta
• Cáncer de pulmón

Cómo dejar de fumar?

PASO 1: Reconocer las causas por las cuales se deja de fumar.
Trate de identificar claramente porqué usted va a hacer el esfuerzo. Por miedo a enfermar, a morir, por mejorar su calidad de vida, para evitar problemas a sus hijos, etc.

PASO 2: Tomar la decisión “Debo dejar de fumar”.
La decisión debe ser adulta y responsable, esto es, como conclusión o consecuencia de la reflexión realizada en el punto anterior. Esta reflexión debe ser repasada cada vez que lo invada nuevamente el deseo de fumar.

PASO 3: Tratar de mantenerlo en el tiempo.
La etapa más difícil en este proceso es durante los tres primeros días. Luego progresivamente el deseo de fumar es menos intenso y más fácilmente superable. Aquí lo fundamental es la fuerza de voluntad y el deseo de éxito. Evite el café, duerma bien, haga ejercicio, tome un baño, etc.

PASO 4: Dieta.
Las comidas deben ser ligeras, a base de verduras y frutas, y carnes magras. Evite los fritos y los alimentos muy azucarados. No ingiera picantes ya que aumentan las ganas de fumar. Cuidado con las pastas y dulces, ya que usted quiere dejar de fumar y no engordar. Prefiera los lácteos descremados y los cereales.

PASO 5: Líquidos.
Ingiera abundante cantidad de agua, jugos o leche. No se exceda con las infusiones ya que todas son estimulantes. Evite completamente el alcohol.

PASO 6: Baños frecuentes.
Tome duchas frecuentes, sobre todo los primeros días, ya que ayuda al organismo a liberarse de la nicotina.

PASO 7: Aumente la inhalación de oxígeno.
Realice respiraciones profundas en los momentos de mayor ansiedad. Complemente con ejercicio físico.

PASO 8: Hábitos rígidos.
Respete los horarios de comidas y sueño. Duerma por lo menos 8 horas y tome un desayuno completo.

PASO 9: Ayuda familiar.
Solicite apoyo y comprensión de aquellos en su entorno, sobre todo en los momentos de debilidad.

PASO 10: Usted ha elegido dejar de fumar.
Bríndese la oportunidad de lograrlo. El objetivo es grande y posible. Sea fuerte y recuerde permanentemente las razones por las cuales ha decidido hacerlo.


Puedo pedir ayuda médica?

Es muy conveniente que consulte al médico clínico una vez que tomó la decisión, para que supervise el proceso. Incluso existen herramientas como los chicles o parches de nicotina y algunos medicamentos que pueden ser utilizados para ayudar. También podrá consultarlo si aparecen síntomas de abstinencia como mareos, dolor de cabeza, temblor, náuseas, cansancio, hormigueos, etc.

Ahora que usted conoce las dificultades que puede acarrearle el hábito de fumar. Es el momento de preguntarse si existen medidas preventivas que nos ayuden a no adquirir el hábito. En realidad, la prevención en este tema, aparece asociada a los diferentes ámbitos que el individuo frecuenta, es decir, familiar, escolar, laboral y social, a lo cual diremos que:

Medidas preventivas

A LAS EMPRESAS: Deberán bajar lineamientos a todo el personal restringiendo el consumo del tabaco, teniendo en cuenta dos modalidades posibles, a saber:

• Prohibición de fumar en todas las áreas de la empresa
• Prohibición sólo en algunas áreas, por ejemplo, el área propia de trabajo.

A LOS MAESTROS: Deberán generar espacios con los alumnos para informar acerca de los perjuicios que origina el fumar, como así también de los beneficios que produce el no adquirir este hábito, por lo tanto, deberán reforzar la palabra.

A LOS PADRES: Recuerden que la información que trasmitan a sus hijos, por sí sola, es insuficiente, si aparece acompañada por el hábito de fumar. En este caso deberán revalorizar el ejemplo y no la palabra.
Es cierto que el tabaco es una de las adicciones sociales.
Esto significa que es socialmente aceptado, lo cual no significa que no haga daño a la salud.
Las empresas tabacaleras, han sido obligadas a poner la leyenda “El fumar es perjudicial para la Salud”.
Existen reglamentos que impiden la venta de cigarrillos a menores de 18 años.
En las reparticiones públicas está prohibido fumar.
Sin embargo, se ven por las calles niños fumando, gente que fuma en lugares donde se encuentran los carteles grandes y visibles, que prohiben hacerlo.

El problema no es quien fuma, ya que será responsable de lo que le pase por fumar… El problema es que los que no fumamos, debemos soportar la transgresión de las normas, y no decimos nada cuando alguien que sabe que no se debe, lo hace.

Esto permite suponer que los efectos nocivos sobre la salud en las personas ocasionada por el humo del cigarrillo, tiene dos responsables: el que fuma y el que permite que otros fumen, por lo menos en lugares donde tal ejercicio es prohibido.